Política

Amenazas de muerte contra Pablo Iglesias, Grande-Marlaska y María Gámez, son resultado del discurso de odio

Preocupante. Tres cartas, cartuchos de balas de Cetme y una amenaza: pena capital. Con estos contenidos la correspondencia unánime que recibieron el ministro Fernando Grande-Marlaska, Pablo Iglesias y María Gámez, el lado sensato de España ha asistido espantado a otro episodio del peligroso lenguaje de odio que se viene usando en política.

Amenazas de muerte contra Pablo Iglesias, Grande-Marlaska y María Gámez, son resultado del discurso de odio

El rechazo contundente de políticos, instituciones, periodistas y parte de la opinión pública a las amenazas contra la vida de Fernando Grande-Marlaska, Pablo Iglesias y María Gámez, ha quedado patente ante el auge del lenguaje de odio y la publicidad que de éste se hace en algunos medios de comunicación. Los funcionarios recibieron sendas correspondencias con notas de muerte y los cartuchos de municiones de Cetme, en los que se explica, según cada caso, cómo les quitarán la vida a los aludidos.

“El Ministerio del Interior ha recibido una carta dirigida a mí con amenazas de muerte hacia mí y hacia mi familia. El sobre contenía 4 balas de Cetme”, escribió Pablo Iglesias en Twitter, seguido de un hilo en el que explica: “No es la primera vez que sucede. Hoy también han recibido cartas amenazantes el ministro Marlaska y la Directora de la Guardia Civil. Amenazas y más amenazas para que dejemos de hacer política, y que cada vez van un poco más lejos”, complementa.

El rechazo a esta situación ha venido de todos los sectores, comenzando por el presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, quien expresó su “rotunda condena” a esta forma de manifestarse en política. También lo ha hecho la vicepresidenta Carmen Calvo, quien calificó la acción de “inadmisible” y “preocupante”. Otros altos funcionarios del Gobierno se unieron a la condena.

Candidatos a la presidencia de Madrid como Ángel Gabilondo, Mónica García y Edmundo Bal, también rechazaron de forma categórica estas amenazas contra la vida de servidores públicos, las que a su juicio son el resultado de los discursos de odio y la intolerancia política. También el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, se pronunció en contra de esta forma de intimidación.

Las investigaciones policiales se han iniciado en busca de pistas que puedan dar con el paradero de los autores de estas amenazas, que en democracia son inadmisibles. Los tres funcionarios han sido señalados en algunos discursos políticos como blanco del odio que se ha naturalizado en algunos sectores de la vida nacional.

El silencio comprometedor

El candidato a la presidencia de Madrid, Pablo Iglesias, lleva rato denunciando los peligros del lenguaje de odio que se ha instalado en la política española y la naturalización que se hace de éste en algunos medios de comunicación. La campaña emprendida desde Vox contra el ministro Grande-Marlaska y contra el mismo Iglesias, están ahora en el ojo del huracán tras las amenazas que éstos han recibido en sobres llenos de balas.

Ni desde los partidos PP y Vox se ha condenado hasta el momento de publicación de esta nota, las amenazas contra la vida de Marlaska, Iglesias y Gámez. Tampoco lo han hecho de manera individual los principales representantes de esas toldas políticas que mantienen una tensa disputa con los aludidos en los sobres. Solo el alcalde de Madrid, militante del PP, se atrevió a declarar que "no hay más que decir, son absolutamente repudiables y eso no cabe en nuestro estado de derecho".

El silencio en momentos como éstos, poco contribuye a que estas prácticas desaparezcan y, por el contrario, compromete a los sectores silenciosos en procedimientos condenables desde el punto de vista de la verdadera democracia.

Randolph Borges

Periodista de la UCSAR y locutor por la UCV desde hace más de 20 años. Convencido de que Superman y Spider-Man tuvieron un buen motivo para elegir el periodismo. Sigo buscándolo. Apasionado de la ciencia ficción, del cine y de todo lo que se cuente en clave de saga. Soy uno con la Fuerza y la Fuerza está conmigo, y estoy seguro que el daño de Disney a Star Wars es reparable.+ info

Noticias Relacionadas

Más Noticias

Más Noticias