Política

Ayuso y Mónica García confrontan sus visiones de “vivir a la madrileña”

La campaña por Madrid enfrenta más que modelos políticos o de gestión, son formas de ver y asumir la vida. Uno levanta las banderas de la libertad con algunos conceptos difusos, el otro enarbola la responsabilidad y la empatía con mucha pasión. Isabel Díaz Ayuso y Mónica García: dos formas de vivir a la madrileña.

Ayuso y Mónica García confrontan sus visiones de “vivir a la madrileña”

Una de las características de Isabel Díaz Ayuso, es su forma directa y sincera de decir las cosas. No tiene reparo en decirle a la cara a sus rivales o personas cercanas, cómo ella percibe el mundo y cómo deben hacerse las cosas. Es una mujer de mando, de mucho carácter, pero eso no quiere decir que todo le salga bien. En su discurso hay muchos tópicos sombríos que desdibujan la firmeza de su temple con frases fuera de lugar y conceptos que rayan en lo políticamente incorrecto.

Para Ayuso “vivir a la madrileña” es un slogan de campaña con el que ha defendido una suerte de “nacionalismo regional”, en el que es más importante “hacer lo que le da la gana” o “tomarse unas cañas” al final del día “aunque sufra” una ciudad llena de problemas. Es la justificación de lo injustificable, la cotidianización del caos con el consuelo de unas cervezas al final del día.

La libertad que presenta la candidata del PP es una que se rebela contra el confinamiento de la pandemia, que abre bares, discotecas y rompe cierres perimetrales. “Vivo así, vivo en Madrid y por eso soy libre”, dice la candidata-presidenta que tiene el récord de contagios y muertes de coronavirus en España, la mayor tasa de paro y los alquileres más costosos de Europa, que no permiten que mucha gente viva “como le da la gana”.

Por su parte, Mónica García presenta una ciudad totalmente opuesta al concepto de libertad que tiene Ayuso. Para la médico y política, como ella misma se define, la libertad de vivir a la madrileña va más allá de tomarse unas cervezas al final del día. Tiene que ver con la empatía.

“Vivir a la madrileña no es pisotear al prójimo, no es el modelo del sálvese quien pueda, no es decir que la vida en la Comunidad de Madrid es muy dura, pero estamos encantados de poder tomar una caña. Vivir a la madrileña es empatía, son los aplausos a las 8, la solidaridad”, dijo.

Para la candidata de Más Madrid, ese concepto de “vivir a la madrileña” va más allá de los mismos madrileños, que han acogido a personas provenientes de otros lugares, que lucha contra el racismo, la xenofobia y la discriminación. Es un Madrid con muchas caras, con múltiples visiones del mundo, en el que caben todos con respeto y responsabilidad.

Somos acogedores, somos empáticos y solidarios. Eso es vivir a la madrileña”, piensa García, que rechaza la política del ruido como estrategia para sumar votos y desviar la atención de los que realmente importa a la gente, que es que los políticos resuelvan los problemas de la ciudadanía.

Randolph Borges

Periodista aficionado al maravilloso mundo de los comics y las películas de ciencia ficción. Locutor de radio y voice over+ info

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