Política

Gracias a Ayuso y su política de bares abiertos hay menos fiestas ilegales en Madrid

La presidenta de le Comunidad de Madrid ha defendido este lunes sus políticas en favor de la hostelería, las cuales considera una gran ventaja para impedir que existan más fiestas ilegales en la ciudad. Ayuso dijo que no se hace responsable por las “borracheras”.

Gracias a Ayuso y su política de bares abiertos hay menos fiestas ilegales en Madrid

La celebración de fiestas ilegales en Madrid parece seguir su marcha a pesar de todas las advertencias hechas por las autoridades y la cacería que emprendió el alcalde José Luis Martínez Almeida y su policía contra los jolgorios clandestinos. Estos acontecimientos, en plena pandemia, han sido señalados por el Gobierno regional como uno de los responsables de la propagación del virus, lo que pone en peligro de contagio a miles de madrileños.

Los centros nocturnos que cierran sus puertas y continúan la fiesta, son un problema para las autoridades.

A la par de ello, la Comunidad de Madrid ha defendido su política de bares abiertos, que cuenta con un sinnúmero de detractores dentro y fuera de la región por ser también un foco de contagios. Pero esta vez la defensa no sólo se quedó en el área económica, muchas veces argumentada por Isabel Díaz Ayuso para salvar la hostelería, sino que ahora resulta que gracias a esta medida hay que agradecer que existan menos fiestas clandestinas.

Las declaraciones las ha emitido la propia Ayuso, quien durante un acto de presentación del primer autobús propulsado con hidrógeno en la región, criticó la realización de fiestas clandestinas y aprovechó para defender su idea de bares abiertos. “Si todo estuviera cerrado se producirían muchas más fiestas ilegales", justificó.

Además de ello, la jefa del Ejecutivo regional se atrevió a hacer una disertación médica, al diagnosticar a las personas bajo confinamiento de llegar a sufrir de depresión bajo esa situación, por lo que ella les abre los bares para impedir que las penas los agobien. "Los confinamientos totales crean problemas psicológicos y el proyecto que tenemos encima de la mesa es la compatibilidad de la sanidad y la economía".

Entre locales nocturnos y pisos turísticos, se desarrollan las fiestas ilegales.

El problema para Ayuso, se ha presentado porque muchas de las fiestas clandestinas que se han intervenido en Madrid, no ocurren solo en viviendas particulares, sino en los propios negocios que ella permitió abrir. De esta manera, las autoridades han tenido que desmantelar cientos de fiestas en locales nocturnos en los que los vapores etílicos no conocen mucho de horarios y restricciones.

No soy responsable de las borracheras

Un refrán muy popular dice que la culpa no es del ciego, sino del que le da el garrote. Ante la permisividad de apertura de bares durante la pandemia, algunos podrían apuntar a que el “garrote” ha sido entregado a los fiesteros y no lo quieren devolver. Para zafarse de tamaño señalamiento, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, emprendido su propia defensa al declarar: "Yo no soy responsable de si hay borracheras, yo soy responsable de frenar al virus con una serie de normas".

Ayuso se lava las manos sobre las "borracheras".

Ayuso dice que “no defiende las borracheras” al permitir que los bares estén abiertos, ya que "si hay gente que no están cumpliendo las normas, no pueden pagar justos por pecadores". La Policía de Madrid intervino en el desmantelamiento de 277 fiestas clandestinas este fin de semana, buena parte de ella en recintos a los que se le permitió abrir sus puertas con horario extendido, pero se les pasó la mano con el trago y siguieron la celebración.

Randolph Borges

Periodista con experiencia en radio, tv y medios digitales. Columnista de opinión y periodista de investigación. Locutor de radio y voice over+ info

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