Política

Las dos caras de la violencia que desató el acto de Vox en Vallecas

Unos dicen que fue provocación por parte del partido de ultraderecha, otros con razón afirman que los españoles pueden ir a cualquier sitio de España sin que sean agredidos. Lo cierto es que la crispación política ha llegado a los límites indeseados de la intolerancia y lo de ayer en Vallecas es una clara muestra de ello.

Las dos caras de la violencia que desató el acto de Vox en Vallecas

¡Provocación! Advertían desde temprano los líderes de la izquierda al conocer que el partido de ultraderecha Vox, iría a Vallecas para lanzar su campaña desde ese barrio obrero, pero no desde cualquier lugar, sino en la conocida Plaza Roja, símbolo del progresismo local declarado firmemente antifascista, por lo que era previsible que estos grupos no permitirían fácilmente que los de extrema derecha fueran a tocarles las narices.

La manifestación en contra de Vox fue pacífica hasta que Abascal y su escolta fue a provocar a los vecinos de Vallecas junto al escudo policial.

Desde el PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos, los tres partidos de izquierda que rivalizan en las elecciones de la Comunidad de Madrid, firmaron un comunicado conjunto en el que pedían a los residentes, mayoritariamente de izquierda en Vallecas, no caer en provocaciones ante la visita de Vox, pero no tuvo mucho efecto. “A la ultraderecha se la combate social y electoralmente, aislándola y alejándola de toda influencia de gobierno”, decía el comunicado.

Sin embargo, cientos de manifestantes esperaban a los militantes de Vox en la Plaza Roja para repudiar su presencia en el lugar. “No queremos organizaciones racistas, xenófobas y machistas en estas calles y que no son bien recibidos”, decían entre consignas los manifestantes a la llegada del grupo de Santiago Abascal.

Pese a la presencia policial que acordonaba el lugar, fue inevitable que se armara una escaramuza que dejó 13 personas con heridas leves y dos que han sido detenidos. El diputado al Congreso por Unidas Podemos, Pablo Echenique, contó su versión de los hechos de la siguiente manera: "unos pijos han ido a Vallecas a intentar provocar a los vecinos con bravuconadas. Estos les han recordado pacíficamente el poco amor por el trabajo que tiene su jefe y él se ha ido a por ellos para provocar una carga”.

Mientras que desde la formación de ultraderecha, Santiago Abascal, que fue uno de los agredidos, contó: "Dieciocho pasos hemos tenido que dar hasta acercarnos a esos miserables. Una botella me ha golpeado en la cara. Esto es lo que ha conseguido Sánchez", y agregó que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska “debe pagar, debe ir a prisión. Debe pagar por los delitos que hoy se están cometiendo aquí impunemente”.

Pablo Iglesias, candidato por Unidas Podemos en las elecciones madrileñas, contó con más detalle, y basado en los videos surgidos tras la revuelta, lo que sucedió en Vallecas. “Se ve a un ultra lanzar objetos contra los vecinos y a Abascal romper el cordón policial junto a sus matones para provocar una carga. Entre los golpeados en la carga hay, como suele ser habitual, informadores. Uno de ellos es Dani Gago, nuestro fotógrafo y miembro de nuestra dirección estatal”.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, defendió a sus socios de Gobierno de Vox, y dijo que "Madrid es de todos. También, en un momento en el que la extrema izquierda se derrumba en los barrios que se creían "suyos". Madrid es Libertad".

Lo cierto es que desde Vox alegan algo que es muy cierto: tienen derecho a ir al lugar que quieran en España. Pero desde la izquierda replican que no pueden llegar a su territorio a armar bronca y desafiarles en su propio terreno. La España de los extremos.

Randolph Borges

Periodista con experiencia en radio, tv y medios digitales. Columnista de opinión y periodista de investigación. Locutor de radio y voice over+ info

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