Política

Pablo Casado no quiere a Vox “ni en pintura” en el Gobierno de Madrid

El secretario general del PP ha puesto en un apuro a la presidenta en funciones de la Comunidad de Madrid y candidata a la reelección, Isabel Díaz Ayuso, quien tiene una cercana relación con sus socios de ultraderecha en la región, proyecto que va en contravía de lo que quieren en Génova.

Pablo Casado no quiere a Vox “ni en pintura” en el Gobierno de Madrid

Las fricciones entre el PP de Pablo Casado y el Vox de Santiago Abascal, son bastante notorias sobre todo desde que el primero se desmarcó del intento de moción de censura que los ultraderechistas intentaron contra Pedro Sánchez el pasado otoño. Casado emprende un proyecto de fusión de centro derecha, cuyo experimento será Madrid en sus venideras elecciones regionales, dentro de lo que no figura para nada las posturas extremistas de Vox, por lo que aspira que Isabel Díaz Ayuso pueda sacar los escaños suficientes para no tener que depender de los ultra.

Ayuso está entre dos aguas en su carrera por Madrid.

Casado piensa que “sería una locura” que Vox pueda formar parte del Gobierno de Madrid por lo que esperan conquistar entre 55 y 60 escaños en las elecciones del 4 de mayo, para contar con un apoyo externo de los 9 o 14 diputados que pudieran salir electos por Vox. Esa es la más cercana negociación que necesita el líder del PP, que Vox apoye sin pedir formar Gobierno, que es la instrucción que tiene Ayuso desde la cúpula nacional del partido.

Sin embargo, la postura de Vox no va en la misma línea, ya que tienen una ambición mucho más grande que ser una “muleta” para que el PP alcance su objetivo en la Asamblea de Madrid. En el partido de ultraderecha piensan que en el PP hay muchos “demasiado nerviosos ante un resultado electoral en Madrid que no puedan manejar como propio”.

Entre tanto, Ayuso y su entorno se han mostrado inclinados a gobernar con Vox, ya que pare ellos ese no sería un gran obstáculo en lo ideológico, pero saben que rivalizar con Génova en ese sentido, acarrearía graves problemas disciplinarios, estratégicos y políticos, que no le convienen a un PP ya desgastado entre los escándalos de corrupción.

La cercanía de Ayuso con Vox en los últimos meses, ha dado como resultado una sociedad más allá de la que Génova espera.

De momento, tanto el PP Madrid, representado por Isabel Díaz Ayuso, y el Vox de Rocío Monasterio, han hecho una especie de pacto de no agresión durante la campaña. Los fuertes vínculos que nacieron entre las dos mujeres tras la negociación de los presupuestos, que sirvió para sacar al tercero en la ecuación, Ignacio Aguado de Ciudadanos, es una muestra de lo que podría avecinarse para Madrid.

Casado hará su trabajo al apoyar a Ayuso en Madrid, cosa que no le incomoda dada la buena relación que tiene con la periodista, pero las reservas que mantiene con sus amistades de extrema derecha le alejaran de las “fotos familiares” de la campaña.

Randolph Borges

Periodista con experiencia en radio, tv y medios digitales. Columnista de opinión y periodista de investigación. Locutor de radio y voice over+ info

Noticias Relacionadas

Más Noticias

Más Noticias